Definición
El término trastorno psicótico compartido o folie à deux (literalmente, «locura de dos») fue empleado por primera vez en 1877, por los psiquiatras franceses Lasègue y Falret, quienes desarrollaron la hipótesis de que la transmisión de un trastorno psiquiátrico de una persona dominante a otra era posible. Esta rara condición psiquiátrica se caracteriza por la presencia de síntomas de psicosis (particularmente una creencia paranoica o delirante) compartidos entre dos o más individuos. El mismo síndrome compartido por más de dos personas puede llamarse folie à trois, folie à quatre, folie à famille o incluso folie à plusieurs («locura de muchos»).
Este trastorno se desarrolla de manera gradual, comienza con un individuo delirante auténtico que desarrolla poco a poco sus convicciones o ideas delirantes, creando una historia creíble junto con la otra persona, quien suele ser más débil, con mayor sugestionabilidad, típicamente dependiente y menos inteligente. Esta persona adquiere esas ideas como suyas propias creyendo esa realidad como algo normal y real.
Normalmente, solo uno de ellos suele desarrollar las ideas delirantes, llamado caso primario, y es este quien induce estas ideas a la otra persona. En el caso del primario, entre las condiciones psicóticas asociadas se encuentran: la esquizofrenia, los trastornos del afecto, los trastornos delirantes y los procesos mentales. Por otro lado, en la persona inducida son comunes: los trastornos de la personalidad, las reacciones paranoides y la esquizofrenia.
## Clasificación
Se han propuesto varias clasificaciones de trastorno psicótico compartido para describir cómo la idea delirante se mantiene por más de una persona.
Folie imposée (también conocido como trastorno de ideas delirantes inducidas), en el que solo uno de los afectados padece un auténtico trastorno psicótico creando la idea delirante durante un episodio psicótico (conocida como primario, inductor o principal) y lo impone a otra persona o personas (conocida como secundario), por tanto, se supone que el secundario no habría delirado si no hubiera interactuado con el inductor.
Folie simultanée (también conocido como trastorno psicótico compartido) en el que dos personas que, independientemente sufren de psicosis, influencian el contenido de las ideas delirantes de cada uno de ellos, de forma que se convierten en idénticas o muy similares.
## Diagnóstico
Suele ocurrir entre individuos que son miembros de una misma familia o sujetos con una estrecha relación, pero estos no son los únicos supuestos en los que puede surgir, ya que el abuso de drogas, el envejecimiento y el aislamiento social pueden ser también factores contribuyentes para este trastorno.
A pesar de que en algunos estudios se puede encontrar con mayor frecuencia este trastorno en mujeres de todos los rangos de edad, las recientes revisiones no muestran ninguna diferencia entre el sexo y la edad en la distribución del trastorno.
Por otro lado, en los manuales diagnósticos como el CIE-10 y el DSM-IV-TR se encuentran una serie de criterios para identificar el trastorno de ideas delirantes inducidas y el trastorno psicótico compartido, respectivamente:
CIE-10, criterios para el diagnóstico de trastorno de ideas delirantes inducidas: las ideas delirantes de ambos individuos son crónicas, de naturaleza persecutoria o de grandeza y suelen estar transmitidas entre individuos que suelen estar aislados del entorno por su lengua, cultura o por factores geográficos. Pautas para el diagnóstico:
Dos o más personas comparten el mismo tema o sistema de ideas delirantes y se apoyan mutuamente en sus creencias.
Ambas comparten una relación extraordinariamente estrecha.
Hay evidencia temporal y circunstancial de que las ideas delirantes son inducidas en la persona pasiva (secundario) de la pareja por el contacto con la persona activa (primario)
DSM IV-TR, criterios para el diagnóstico de trastorno psicótico compartido:
Se desarrolla una idea delirante en un sujeto en el contexto de una relación estrecha con otra(s) persona(s) que ya tiene(n) una idea delirante establecida.
La idea delirante es parecida en su contenido a la de la persona que ya tenía la idea delirante.
La alteración no se explica mejor por la presencia de otro trastorno psicótico (p. ej., esquizofrenia) o de un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos, y no es debida a los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) o a una enfermedad médica.
## Tratamiento
Este trastorno se trata principalmente separando a los dos individuos, ya que, al haberse inducido las ideas delirantes en el secundario, se presupone que, al separarlo del principal, recuperará la cordura y estas ideas delirantes desaparecerán. Sin embargo, para que esto sea efectivo en ocasiones influye la actitud del principal, respondiendo correctamente y facilitando la separación o, por el contrario, se niega a desistir de su control sobre el secundario, en estos casos es fundamental que el inducido reciba tratamiento psicoterapéutico para que pueda concienciarse de que la pareja está mentalmente enferma y le ha introducido en una realidad inventada a partir de esas ideas delirantes, también es importante que se le muestre que pueden permanecer juntos, pero sin necesidad de compartir esa psicosis, para facilitar que deje atrás el delirio y vuelva a centrarse en la realidad.
---
*Este artículo está basado íntegramente en "Trastorno psicótico compartido" de Wikipedia en español, disponible en https://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_psic%C3%B3tico_compartido bajo licencia CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/). Recuperado por Figueredo Med el 2026-05-03. Revisión Wikipedia 170982391.*
Cuadro clínico
El trastorno psicótico compartido (folie à deux) presenta síntomas psicóticos que varían según el rol del individuo (inductor o inducido). En el caso primario, los síntomas incluyen delirios sistematizados, frecuentemente de contenido paranoide o persecutorio, alucinaciones auditivas o visuales, y una narrativa delirante coherente y convincente que desarrolla gradualmente. El individuo inductor típicamente posee una estructura de personalidad dominante, mayor persuasividad verbal y convicción absoluta en sus creencias. Los síntomas psicóticos son auténticos en el inductor y pueden cumplir criterios para esquizofrenia (ICD-10: F20), trastorno delirante persistente (F22) o episodio maníaco con características psicóticas (F30.2).
En el caso secundario (inducido), los síntomas son adquiridos a través de la relación íntima y prolongada con el inductor. Estos individuos generalmente presentan sugestionabilidad aumentada, dependencia emocional acentuada, inteligencia promedio a baja, baja autoestima y frecuentemente antecedentes de trastornos de personalidad dependiente (F60.8) o esquizoide (F60.1). Los delirios del secundario son idénticos o muy similares a los del inductor, careciendo de la coherencia sistemática original del primario. El secundario típicamente refiere que "simplemente cree" al inductor sin necesariamente haber experimentado el proceso delirante de forma independiente.
Los síntomas compartidos suelen ser de contenido paranoide (35-40% de casos), religioso (25-30%), somático (15-20%) o de referencias especiales. El deterioro funcional es evidente: aislamiento social progresivo, abandono de actividades previas, modificación del comportamiento acorde a las creencias delirantes compartidas, posible conducta peligrosa o heteroagresiva si los delirios incluyen temas de defensa ante perseguidores imaginarios. La duración es variable: meses a años dependiendo de la severidad de la dependencia emocional y la separación de las personas involucradas.
Factor crítico para el diagnóstico es la separación física: cuando se separan los individuos, típicamente el secundario abandona los delirios en semanas a meses (resolución más rápida que en psicosis primarias), mientras que el inductor mantiene los síntomas. Los factores de riesgo incluyen: aislamiento social extremo, cohabitar en espacios cerrados o rurales, relaciones asimétricas con dependencia marcada, antecedentes de abuso, privación sensorial, o comunicación limitada con el exterior. Más frecuente en mujeres (2:1) y típicamente afecta a parejas casadas (50% de casos), padres-hijos, o hermanos.
Diagnóstico
El diagnóstico de trastorno psicótico compartido requiere un algoritmo sistemático basado en criterios clínicos, ya que no existe biomarcador específico. Inicialmente, evaluar presencia de síntomas psicóticos (delirios y/o alucinaciones) en ambos individuos usando entrevista clínica estructurada (MINI, PANSS). Documentar: contenido idéntico de delirios, grado de convicción, duración (>1 mes), criterios de no atribuibilidad a sustancias (UDS, niveles serológicos) ni condiciones médicas generales (TSH, prolactina, metabolismo de calcio, estudios neuroimagen si indicado).
Paso 2: Identificar dinámicas de relación. Investigar cohabitación, duración de la relación, grado de aislamiento social, asimetría de poder, dependencia emocional del supuesto secundario. Entrevistar a ambos por separado y juntos para comparar grados de convicción. El inductor típicamente argumenta más convincentemente y el secundario refiere dudas cuando se separa del primario.
Paso 3: Evaluación del caso primario. Aplicar criterios DSM-5 (equivalentes ICD-10) para esquizofrenia (F20), trastorno delirante (F22) o trastorno afectivo con características psicóticas (F30.2, F32.3). Realizar antipsicóticos trial si no hay diagnóstico establecido previo. Investigar antecedentes personales y familiares de psicosis.
Paso 4: Evaluación del caso secundario. Buscar evidencia de psicosis independiente (alucinaciones espontáneas, delirios previos a la relación, respuesta pobre a separación) versus inducción pura. Evaluar personalidad basal (dependencia, sugestionabilidad, inteligencia).
Estudios complementarios: 1) Laboratorio: hemograma, metabolismo general, TSH libre, prolactina, glucosa, tamizaje drogas de abuso. 2) Neuroimagen: RMN cerebral o TC si debut agudo, edad >40 años, o hallazgos focales neurológicos. 3) Psicométricos: WAIS-IV (inteligencia), MMPI-2 (personalidad), Cornell Depression Scale si edad avanzada.
Criterio diagnóstico clave (ICD-10, similar a DSM-5): presencia de delirios compartidos idénticos entre dos o más individuos, con evidencia de transmisión de uno a otro, y deterioro en al menos una de ambas personas. Excluir otros diagnósticos (psicosis inducida por drogas, trastorno bipolar compartido, cultos religiosos con creencias no convencionales).
Diagnóstico diferencial
1. Trastorno Delirante Compartido en contexto de Psicosis Inducida por Sustancias (F1X.5): Distinguir por abstinencia prolongada (>1 mes) con remisión gradual de síntomas en ambos, niveles negativos de sustancia, y falta de dinámicas asimétricas claras. Requiere UDS y niveles plasmáticos de psicoactivos.
2. Esquizofrenia Simultánea (dos casos independientes): Ambos tienen antecedentes psicóticos previos, síntomas persisten tras separación, respuesta parcial a antipsicóticos en ambos, y delirios que evolucionan de forma independiente. Requiere historia detallada temporal del onset.
3. Trastorno Bipolar I Compartido con Características Psicóticas: Síntomas episódicos (no persistentes), períodos de eutimia, fases depresivas simultáneas, respuesta a eutimizantes. Ciclos de enfermedad en ambos individuos.
4. Cultismo/Creencias Religiosas Compartidas No Patológicas: Importante distinguir. Las creencias religiosas extremas en comunidades cohesivas pueden parecer delirios pero carecen de criterios: sin anhedonia, no distress marcado, funcionamiento social preservado dentro del grupo, el contenido es culturalmente congruente para el grupo. Clave: evaluar distress y disfunción personal.
5. Trastorno de Personalidad Dependiente (F60.8) con Ideación Paranoide Compartida: En el secundario, la personalidad basal dependiente puede predisponer a "adoptar" creencias del dominante sin psicosis auténtica. Diferenciar por: ideas no sistematizadas, ausencia de alucinaciones, no cumple criterios de esquizofrenia en caso primario.
6. Encefalopatía por Prión (kuru, variante CJD) o Encefalitis Límbica Autoinmune: Raro pero importante en presentación subaguda de psicosis progresiva. Buscar: deterioro cognitivo rápido, ataxia, mioclonías. RMN con FLAIR/DWI positiva. Lumbar con proteína 14-3-3.
7. Trastorno Psicótico No Especificado Inducido por estrés o duelo compartido: En familias con muerte reciente, duelo complicado puede simular delirios compartidos. Diferenciar: síntomas ligados a eventos estresantes, resolución gradual con apoyo psicosocial, sin deterioro progresivo.
8. Síndrome de Münchhausen por Poder (inductor simulando psicosis en secundario): Diferenciar por inconsistencias en historia, síntomas que cambian cuando se observa al inductor, falta de investigaciones médicas positivas, y motivación de ganancia secundaria del inductor.
9. Trastorno Facticio Compartido: Ambos individuos con psicosis facticia simulada conscientemente. Requiere entrevista confrontacional cuidadosa y evaluación de motivación (ganancia de atención).
Tratamiento
El tratamiento del trastorno psicótico compartido requiere abordaje simultáneo farmacológico y psicosocial, con énfasis en la separación física como intervención terapéutica fundamental.
**SEPARACIÓN FÍSICA (Intervención Primaria Clave):** La separación de los individuos es el tratamiento más efectivo y específico. Internación en unidades separadas (idealmente en hospitales diferentes si es posible) de ambos casos, especialmente el secundario. La mayoría de los secundarios remite completamente en 4-12 semanas con separación y sin necesidad de psicofármacos prolongados. El inductor requiere hospitalización para diagnóstico preciso del trastorno psicótico subyacente y estabilización.
**FARMACOTERAPIA - CASO PRIMARIO (Inductor):** Antipsicóticos de primera generación o segunda generación según trastorno subyacente. (1) Si esquizofrenia (F20): aripiprazol 10-15 mg/día, olanzapina 10-20 mg/día, o risperidona 4-8 mg/día divididos. (2) Si trastorno delirante (F22): haloperidol 2-5 mg/día o paliperidona 6-12 mg/día. (3) Si trastorno afectivo con psicosis (F30.2, F32.3): quetiapina 300-600 mg/día o lurasidona 40-120 mg/día asociado a eutimizante (litio 600-1200 mg/día con monitoreo de litemia cada 5 días inicialmente, luego mensual; o valproato 750-2000 mg/día). Duración mínima 6-12 meses; prolongación indefinida si hay recaídas previas. Monitoreo mensual de síntomas (PANSS), metabolismo (glucosa, lípidos cada 3 meses), prolactina (si antipsicóticos típicos), EPS, peso.
**FARMACOTERAPIA - CASO SECUNDARIO (Inducido):** Inicialmente observación con separación. Si tras 2-4 semanas de separación persisten síntomas psicóticos, considerar antipsicótico transitorio: olanzapina 5-10 mg/día o risperidona 2-4 mg/día por 4-8 semanas, luego retiro gradual. La mayoría no requiere antipsicóticos prolongados. Evaluar necesidad de ansiolíticos: lorazepam 0.5-2 mg cada 6-8 horas si agitación, máximo 2-3 semanas.
**MANEJO DE COMORBILIDADES:** (1) Depresión comórbida: ISRS (sertralina 50-200 mg/día, escitalopram 10-20 mg/día) asociado a antipsicótico. (2) Trastorno de personalidad (caso secundario): psicoterapia individual cognitivo-conductual (TCC) 16-20 sesiones enfocada en autonomía, autoestima. (3) Sustancia use disorder: desintoxicación supervisada, luego manejo integrado.
**PSICOTERAPIA:** (1) Caso primario: TCC para creencias delirantes residuales (10-16 sesiones), orientación a realidad si hay confusión. (2) Caso secundario: TCC enfocada en reconstrucción de creencias, validación de dudas surgidas post-separación, psicoterapia de apoyo, educación sobre vulnerabilidad a manipulación. (3) Intervención familiar conjunta TRAS estabilización: psicoeducación sobre trastorno psicótico, estrategias de apoyo sin reforzar delirios.
**SEGUIMIENTO Y CRITERIOS DE DERIVACIÓN:** Alta cuando: síntomas controlados, comprensión de enfermedad (insight), red social establecida, vivienda segura separada confirmada. Derivar a psiquiatra si: no respuesta a antipsicótico de primera línea (considerar clozapina 100-400 mg/día), antecedentes de agresividad o conducta criminal, o comorbilidad psiquiátrica compleja. Derivar a trabajador social si recursos económicos limitados, vivienda insegura, o conflicto familiar severo.
**DURACIÓN TRATAMIENTO:** Primario: mínimo 1-2 años si primer episodio; indefinido si recaídas. Secundario: 6-12 meses Post-separación con seguimiento mensual clínico. Criterio de remisión: ausencia de delirios por ≥3 meses, funcionamiento social restaurado, medicación tolerada.