Definición
El trastorno esquizoafectivo es un trastorno mental caracterizado por episodios recurrentes de un trastorno del estado de ánimo depresivos y/o maniacos que cursan en todos los casos con síntomas psicóticos severos. Como ejemplo puede incluir distorsiones en la percepción alternadas y/o simultáneas con episodios maníacos generalmente de características heteroagresivas y/o depresivos donde la persona es incapaz de expresar sus sentimientos y emociones, en otros casos con paranoia… alterando el comportamiento y la mentalidad. Este deterioro en la percepción o expresión de la realidad puede afectar a los sentidos del cuerpo y a varios de los sentidos psíquicos como por ejemplo la interocepcion y la propiocepcion, pero mayormente se manifiesta en la forma de alucinaciones auditivas visuales o kinestesicas (sensación de ser tocado incluso golpeado) delirios, pensamiento rumiativo, insomnio (la persona puede pasar noches enteras sin poder dormir) comportamiento errático y descoordinación o exceso de rigidez o movimientos involuntarios, desorganización del habla (desde un mutismo severo hasta una verborrea incontrolable) y del pensamiento,problemas de memoria (incapacidad de recordar u olvidar datos importantes o tareas) con una disfunción social u ocupacional significativa.
Por lo general aunque no en todos los casos concurren diversos trastornos mentales asociados a patología dual y a una comorbilidad, en la que se mezclan distintos trastornos por consumo de tóxicos (cannabis, cocaína, cafeína, tabaco, alcohol.., entre otros) y trastornos emocionales (incapacidad de expresar emociones) y del comportamiento, por mencionar algunos.
## Sintomatología y diagnóstico
Normalmente la sintomatología aparece en la adultez temprana. Excepcionalmente puede ser diagnosticada en la infancia, antes de los trece años. La prevalencia del trastorno es incierta (los estudios prácticos utilizan criterios de diagnóstico variados), aunque existe un consenso en que es menor al 1 % de la población y que, posiblemente, se encuentre en un rango de entre el 0,5 % y el 0,8 %. El diagnóstico se basa en las experiencias informadas por el paciente si se conocen o hay evidencias y en el comportamiento observado por el paciente, familiares, conocidos u/o allegados. Actualmente, no existe ningún análisis de laboratorio que permita detectar el trastorno, por este motivo es compleja su detección y su diagnóstico. Como grupo, las personas que padecen un trastorno esquizoafectivo tienen una mejor prognosis que aquellas con esquizofrenia, pero peor que aquellas con trastornos de ánimo. Este trastorno es variable en las circunstancias psicosociales de cada persona, por lo que cada paciente diagnosticado o no padecerá una o varias sintomatologías dependiendo de sus circunstancias personales y sociales en cada momento y episodio de la enfermedad.
## Terapia
Los pilares terapéuticos son la terapia psíquica-social-emocional o también llamada psicoterapia, y la psicofarmacología. La medicina antipsicótica funciona principalmente regulando la actividad de la dopamina, mientras que los antidepresivos incrementan principalmente los niveles activos de por lo menos un neurotransmisor monoamino. El mecanismo de acción exacto de los estabilizantes del estado de ánimo es incierto. En casos más serios —cuando existe riesgo para el paciente o para los otros—, puede ser necesaria la hospitalización involuntaria o incluso voluntaria también si es preferible, aunque las estancias en hospitales son menos frecuentes y por períodos más cortos que en ocasiones anteriores.
Recibir psicoterapia, mantener el tratamiento con seguimiento y controles periódicos, una buena alimentación, hidratación, dormir las horas necesarias y un buen descanso, practicar rutinas sanas y estructuradas, mostrar interés por la propia salud, colaborar con los sanitarios facilitando datos incluso acompañada de un análisis diario, son algunos de los mecanismos de estabilización y correcta prognosis. La información es preventiva y muchas veces es aconsejable estimular la iniciativa e indagar sin obsesionarse en la propia problemática para la anamnesis y evitar así problemas sistemáticos y la generación de mayores dificultades. Leer con regularidad, incluso en alta voz para focalizar la atención, el estudio de alguna materia favorece entrenar la atención y la memoria. La estimulación cognitiva tanto creativa como lógica y el raciocinio son imprescindibles tanto para prevenir síntomas como para el autoconocimiento (en la actualidad hay múltiples herramienta en internet, espacios culturales y de ocio, instalaciones e infraestructuras, que ayudarán a ejercitar estas habilidades).
Es importante que el paciente tenga una correcta terapia y una comprensión de su situación, para evitar incidentes graves o accidentales.
## Consecuencias
Se presume que el trastorno afecta principalmente la actividad cognitiva y emocional, pero también contribuye usualmente en problemas en curso de comportamiento y motivación y desmotivación en ocasiones incluso de forma excesiva.
Es probable que las personas con trastorno esquizoafectivo tengan condiciones adicionales aunque no siempre (comórbidas), incluyendo trastornos de ansiedad, abuso de sustancias y también problemas de alimentación los cuales causan mayores desequilibrios psicofísicos y anímicos. Es altamente probable que los niños diagnosticados con este trastorno tengan otro trastorno neurológico comórbido, tales como trastorno generalizado del desarrollo, autismo y trastornos del aprendizaje. En adultos se presentan otros problemas sociales, tales como desempleo o pobreza si no se cambian los hábitos de vida, desinterés por entablar relaciones sociales o aislamiento, problemas en el ámbito sexual y afectivo como consecuencia de la baja interacción, son comunes. Además, aunque no siempre es así, la esperanza de vida de las personas con este trastorno es menor de media que aquellas que no conviven con este trastorno, debido al incremento de problemas físicos y a una alta tasa de suicidios y también debido al desarrollo de conflictos se producen muertes por homicidio. Debido a esto es imprescindible un buen diagnóstico y seguir el tratamiento propuesto, pues se mejora la condición de vida de la persona. Poner en conocimiento de los familiares y conocidos el padecimiento de la enfermera para evitar riesgos, para ello estar bien informado es importante para no desinformar de los riesgos y daños que causan los síntomas, y en caso extremo necesario acudir a un hospital o centro de salud mental de referencia, llamar a emergencias y pedir ayuda a personas cercanas de la familia, trabajo (en caso de trabajar), o un profesional adecuado; es importante remarcar que la prestación de ayuda en este tipo de trastornos debe ser por personas conocedoras de trastorno en sí; solicitar ayuda a personas que carecen de la adecuada información y formación puede causar daños a veces irreparables. Es importante estar bien formado para informar adecuadamente, y no sólo por la propia persona sino además por las personas próximas a ella. El desconocimiento lleva a errores irreparables en muchos casos o la misma muerte.
## Historia
El término psicosis esquizoafectiva fue acuñado por Jacob Kasanin en 1933 para describir un enfermedad psicótica más episódica con síntomas afectivos predominantes, la cual fue calificada como una buena prognosis de la esquizofrenia.
El trastorno esquizoafectivo fue incluido como un subtipo de esquizofrenia en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales I y II, aunque la investigación ha mostrado una agrupación de síntomas esquizofrénicos en individuos con una historia familiar de trastornos del ánimo cuya enfermedad sigue su curso, otros síntomas y resultados de tratamiento fueron más bien más parecidos a la fase maníaca del trastorno bipolar. El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales III ubicó el trastorno esquizoafectivo entre los trastornos psicóticos no especificados, antes de ser formalmente reconocidos en el DSM III-R.
---
*Este artículo está basado íntegramente en "Trastorno esquizoafectivo" de Wikipedia en español, disponible en https://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_esquizoafectivo bajo licencia CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/). Recuperado por Figueredo Med el 2026-05-03. Revisión Wikipedia 172654085.*
Cuadro clínico
El trastorno esquizoafectivo presenta síntomas psicóticos concurrentes con episodios del estado de ánimo (depresivos o maníacos). Examen físico revela desorganización del habla (mutismo a verborrea), movimientos involuntarios, rigidez o descoordinación motora. Síntomas psicóticos incluyen alucinaciones auditivas, visuales o cinestésicas; delirios paranoides; pensamiento desorganizado; insomnio severo. Episodios maníacos con conducta heteroagresiva o depresivos con incapacidad emocional. Deterioro cognitivo (memoria, concentración) y disfunción social-ocupacional significativa. Edad de presentación típica: adultez temprana (excepcional antes de 13 años). Comorbilidades frecuentes: trastornos por consumo de sustancias (cannabis, cocaína, alcohol, tabaco).
Diagnóstico
Diagnóstico clínico basado en historia del paciente, observación comportamental (familiares, cuidadores) y ausencia de biomarcadores específicos. DSM-5: coexistencia de síntomas psicóticos y episodios del estado de ánimo durante ≥2 semanas; síntomas psicóticos duran ≥2 semanas sin síntomas del ánimo. Excluir esquizofrenia, trastorno bipolar primario y causas médicas/tóxicas. ICD-10: incluye F25.0 (tipo depresivo) y F25.1 (tipo maníaco). Evaluación: entrevista clínica estructurada, escalas (PANSS, YMRS, HDRS), neuroimagen si sospecha causa orgánica.
Diagnóstico diferencial
1) Esquizofrenia: síntomas psicóticos sin episodios afectivos recurrentes prominentes. 2) Trastorno bipolar con síntomas psicóticos: episodios afectivos previos claros sin síntomas psicóticos independientes. 3) Trastorno depresivo mayor con características psicóticas: sin maníacos recurrentes. 4) Intoxicación/abstinencia de sustancias: temporal, reversible, sin curso crónico recurrente. 5) Causas médicas (lesión cerebral traumática, tumor, encefalitis): déficits neurológicos focales, neuroimagen anormal.
Tratamiento
Primera línea: antipsicóticos atípicos (olanzapina 5-20 mg/día, quetiapina 300-800 mg/día, risperidona 4-8 mg/día) combinados con estabilizadores del ánimo (litio 600-1.200 mg/día con niveles séricos 0,6-1,2 mEq/L; valproato 1.000-2.000 mg/día). Segunda línea: antipsicóticos de segunda generación adicionales (aripiprazol, paliperidona) o combinación con antidepresivos si componente depresivo predomina. Psicoterapia (cognitiva-conductual, psicoeducación). Manejo de comorbilidades (abuso de sustancias). Derivar a psiquiatría si no responde a 4-6 semanas de tratamiento, riesgo suicida/homicidio, diagnóstico complejo o complicaciones médicas.