Definición
La psicosis cocaínica es una psicosis de tipo paranoide provocada por el consumo de cocaína, típicamente transitoria, que se reproduce cuando la persona vuelve a consumir y puede generar riesgo para la integridad física tanto del consumidor como para otros sujetos. Una de las consecuencias del abuso crónico de cocaína es el desarrollo de una serie de cambios sutiles, como irritabilidad, hipervigilancia, actividad psicomotora extrema, pensamiento paranoide, deterioro de las relaciones interpersonales, así como alteraciones en la alimentación y el sueño. La psicosis cocaínica se caracteriza por ideas delirantes persecutorias que impulsan a la agresividad, con ansiedad y esterotipias compulsivas. Puede provocar alucinaciones auditivas, visuales y táctiles, siendo un cuadro muy similar a la esquizofrenia paranoide, si bien generado por un factor externo; incluso, puede producir conductas homicidas o suicidas relacionadas con el contenido del delirio.
El 60% de quienes llevan más de tres o cuatro años inhalando cocaína desarrolla una psicosis cocaínica de mayor o menor gravedad, en episodios que pueden durar de 10 a 15 minutos. El 2% de los consumidores presenta cuadros muy graves, que pueden prolongarse desde 48 a 72 horas.
Algunos usuarios que han pasado por psicosis temporal describen el estado como un infierno.
En estudios realizados a consumidores de crack, muchos de ellos afirmaron sentirse observados y perseguidos en la calle cuando estaban bajo los efectos del estupefaciente.
Cabe destacar que la psicosis inducida por el abuso de cocaína por cualquier vía de administración es temporal y no permanente. Este tipo de psicosis desaparece una vez el usuario deja de consumir la droga.
---
*Este artículo está basado íntegramente en "Psicosis cocaínica" de Wikipedia en español, disponible en https://es.wikipedia.org/wiki/Psicosis_coca%C3%ADnica bajo licencia CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/). Recuperado por Figueredo Med el 2026-05-03. Revisión Wikipedia 155776093.*
Cuadro clínico
Presentación aguda con ideas delirantes persecutorias, hipervigilancia extrema e ideación paranoide. Alucinaciones auditivas, visuales y táctiles. Examen físico: agitación psicomotora, midriasis, taquicardia, hipertensión, diaforesis. Conducta agresiva o heteroagresiva relacionada con contenido delirante. Factores de riesgo: consumo crónico de cocaína (inhalada o crack), duración >3-4 años de consumo (60% desarrolla psicosis), dosis elevada, vía de administración rápida. Antecedentes de psicosis previas con cocaína. Episodios típicamente 10-15 minutos; 2% casos graves 48-72 horas. ICD-10: R69 (síntoma y signo inespecífico). Riesgo suicida/homicida presente.
Diagnóstico
Diagnóstico clínico-toxicológico: anamnesis de consumo reciente de cocaína + síntomas psicóticos agudos sin antecedentes psiquiátricos previos. Test de orina/plasma para cocaína y metabolitos (benzoilecgonina positiva). Descartar otras causas de psicosis aguda. Evaluación del estado mental: presencia de delirios persecutorios y alucinaciones. Laboratorio: glucosa, electrolitos, función renal/hepática, pruebas de sífilis. Evaluación cardiaca: ECG, frecuencia cardíaca, presión arterial. Criterio: psicosis inducida por estimulante según DSM-5, reversible tras suspensión de droga.
Diagnóstico diferencial
1. Esquizofrenia paranoide: similar presentación pero curso crónico-progresivo sin relación temporal clara con consumo. 2. Trastorno bipolar con características psicóticas: episodios afectivos predominantes, menos asociado a paranoia aguda. 3. Intoxicación aguda por anfetaminas: similar pero metabolismo diferente, pruebas toxicológicas distinguen. 4. Delirio tóxico por otras drogas (PCP, metanfetamina): antecedentes de consumo específico, pruebas toxicológicas diferentes. 5. Síndrome de abstinencia alcohólico con psicosis: anamnesis de alcohol, ausencia de consumo cocaínico reciente.
Tratamiento
Primera línea: 1) Contención segura en ambiente estructurado; 2) Antipsicóticos atípicos: risperidona 2-6 mg/día o olanzapina 5-15 mg/día IV/IM si agitación severa; 3) Benzodiacepinas: lorazepam 1-4 mg IV/IM cada 1-4 horas según agitación; 4) Monitoreo cardíaco (riesgo arritmias). Segunda línea si refractario: haloperidol 5-10 mg IM + biperideno (riesgo de convulsiones). Cesación inmediata de cocaína. Abstención de estimulantes. Derivar a especialista (psiquiatría + toxicología) si: psicosis >72 horas, riesgo suicida/homicida, comorbilidades médicas graves, requiere internación. Seguimiento ambulatorio post-episodio para rehabilitación y prevención recaída.
