Definición
Hallucinogen use, unspecified with hallucinogen-induced psychotic disorder, unspecified. Código ICD-10-CM: F16.959. Fuente oficial: NIH Clinical Tables.
Cuadro clínico
Presentación de síntomas psicóticos (alucinaciones visuales, auditivas o táctiles; delirios, desorganización del pensamiento) en contexto de consumo de alucinógenos no especificado. Signos: conducta desorganizada, paranoia, ansiedad severa, agitación psicomotriz. Examen físico puede evidenciar midriasis, taquicardia, hipertensión, tremor fino. Factores de riesgo: predisposición psicótica subyacente, antecedentes familiares de psicosis, adolescencia/adultez temprana, dosis elevada, frecuencia de uso, consumo repetido. El cuadro puede durar desde horas hasta semanas según sustancia y predisposición individual.
Diagnóstico
Diagnóstico clínico mediante historia detallada de consumo de alucinógenos (LSD, psilocibina, DMT, mescalina) y cronología de síntomas psicóticos. Estudios: hemograma, perfil bioquímico, función hepática/renal, prueba de embarazo si aplica. Screening toxicológico en orina puede no detectar alucinógenos clásicos. Criterios DSM-5: síntomas psicóticos durante o poco después del consumo, sin antecedente de psicosis primaria documentada. Neuroimagen (TC/RM) para descartar patología estructural. Evaluación psiquiátrica formal para establecer diagnóstico diferencial.
Diagnóstico diferencial
1. Psicosis inducida por sustancias (estimulantes, sedantes): diferencia en tipo alucinógeno consumido y timeline. 2. Trastorno psicótico primario (esquizofrenia): distinguir por ausencia de uso previo documentado y curso crónico. 3. Delirium por intoxicación aguda: incluye desorientación temporal/espacial marcada, fluctuación atencional más prominente. 4. Trastorno de estrés agudo con síntomas psicóticos: sin consumo de sustancia documentado. 5. Síndrome serotoninérgico: predominan síntomas autonómicos (hipertermia, rigidez muscular), menos psicosis pura.
Tratamiento
Manejo 1ª línea: ambiente seguro, contención verbal, corrección de ansiedad. Antipsicóticos: haloperidol 5-10 mg IM/IV o risperidona 2-6 mg VO en dosis divididas según severidad. Benzodiacepinas (lorazepam 2-4 mg VO/IM c/4-6h) para agitación. Monitoreo de signos vitales, hidratación, evaluación de riesgo suicida. Abstinencia del alucinógeno es fundamental. 2ª línea si respuesta inadecuada: antipsicóticos atípicos (olanzapina 5-10 mg, quetiapina 100-400 mg/día), ajuste de dosis según respuesta clínica. Derivar a psiquiatría si: síntomas persisten >2-4 semanas, riesgo suicida elevado, sospecha de psicosis primaria emergente, o falta de respuesta a antipsicóticos. Psicoterapia y seguimiento ambulatorio post-resolución aguda recomendado.