Definición
Benign neoplasm of unspecified part of unspecified eye. Código ICD-10-CM: D31.90. Fuente oficial: NIH Clinical Tables.
Cuadro clínico
Los tumores benignos oculares pueden presentarse con síntomas variables según localización y tamaño. Manifestaciones frecuentes incluyen: visión borrosa, miodesopsia (moscas volantes), fotopsia, proptosis, cambios en la posición palpebral o asimetría ocular. Al examen: lesión visible en segmento anterior o posterior, alteración de la motilidad ocular, defectos del campo visual o aumento de presión intraocular. Factores de riesgo: edad avanzada, exposición solar crónica (nevus coroideano), antecedentes de melanocitosis ocular, síndrome de Gorlin (queratoquistes, carcinomas basocelulares). La mayoría son hallazgos incidentales en revisión oftalmológica rutinaria sin síntomas.
Diagnóstico
Diagnóstico mediante oftalmoscopía, biomicroscopía y resonancia magnética orbitaria T1 y T2 con gadolinio. Ecografía B-biométrica útil en tumores posteriores. Tomografía computada orbitaria evalúa extensión ósea. Angiografía fluoresceínica y tomografía de coherencia óptica (OCT) caracterizan lesiones retinianas. Biopsia intraocular contraindicada por riesgo de diseminación; diagnóstico generalmente clínico-radiológico. Criterios: ausencia de crecimiento documentado en seguimiento, ausencia de síntomas sistémicos de malignidad, características radiológicas benignas (homogeneidad, márgenes definidos).
Diagnóstico diferencial
1. Nevus coroideano: lesión pigmentada plana, estable, <1 disco óptico, sin exudados asociados. 2. Hemangioma coroideano: lesión vascular roja-naranja, síntomas de visión central si fóvea afectada. 3. Melanoma ocular maligno: crecimiento documentado, síntomas sistémicos, característica de «seta» en ecografía. 4. Astrocitoma retiniano (raro, Orphanet: ORPHA2092): asociado a esclerosis tuberosa, lesiones grisáceas múltiples. 5. Metástasis ocular: antecedente oncológico sistémico, crecimiento rápido, localización coroide multifocal.
Tratamiento
1ª línea: observación clínica cada 3-6 meses con oftalmoscopia y fotografía para documentar estabilidad. Si síntomas o crecimiento: radioterapia de protones (dosis 50-70 Gy en fracciones) o braquiterapia con placas radiactivas. Enucleación reservada para tumores grandes con prótesis intraocular. Fotocoagulación láser o crioterapia en lesiones pequeñas seleccionadas. Derivar a especialista oncología ocular si: crecimiento documentado, afectación visual progresiva, compromiso retiniano central, o lesiones múltiples. Seguimiento con imagenología cada 6 meses durante 2 años, luego anual indefinidamente.