Definición
Carcinoma in situ of rectum. Código ICD-10-CM: D01.2. Fuente oficial: NIH Clinical Tables.
Cuadro clínico
El carcinoma in situ del recto (CIS) es una neoplasia intraepitelial confinada a la mucosa sin invasión a la submucosa. Los pacientes frecuentemente son asintomáticos o presentan síntomas inespecíficos: sangrado rectal, cambios en el hábito intestinal, tenesmo o sensación de evacuación incompleta. El examen físico puede ser normal; el tacto rectal puede detectar masas o induración. Factores de riesgo incluyen: antecedentes de pólipos adenomatosos, historia familiar de cáncer colorrectal, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, síndrome de Lynch, edad avanzada y obesidad. La mayoría se detecta incidentalmente durante colonoscopia de cribado.
Diagnóstico
La colonoscopia con biopsia es el estándar diagnóstico. La histopatología confirma displasia de alto grado (CIS) según clasificación de Viena: carcinoma intraepitelial sin traspaso de la membrana basal. Criterios: neoplasia confinada a epitelio mucoso, ausencia de invasión submucosa, márgenes de resección libres tras polipectomía o resección endoscópica de mucosa (REM). Estadificación TNM: Tis (tumor in situ). Colonoscopia total obligatoria para descartar lesiones sincrónicas. En lesiones grandes o no completamente resecadas, considerar RM pélvica preoperatoria.
Diagnóstico diferencial
1) Displasia de bajo grado: similar histológicamente pero con menor riesgo de progresión (5-10% vs 30-50% en CIS). 2) Adenoma tubular con displasia de alto grado: diferenciación arquitectónica; ambos requieren resección. 3) Colitis ulcerosa con displasia indefinida: contexto inflamatorio crónico diferencia. 4) Adenocarcinoma invasor: con invasión submucosa y riesgo de metástasis; requiere tratamiento quirúrgico definititivo. 5) Pólipo serrado displásico: origen diferente, comportamiento biológico distinto, menor potencial maligno.
Tratamiento
Tratamiento de elección: resección endoscópica completa (polipectomía o REM) cuando es técnicamente factible. En lesiones pequeñas (<2 cm) bien diferenciadas: seguimiento con colonoscopia a los 3-6 meses para confirmar cicatrización y ausencia de recurrencia. En lesiones grandes (>2 cm), mal diferenciadas, márgenes comprometidos o resección incompleta: REQUIERE derivación a cirugía colorrectal para proctectomía total con anastomosis anterior (si función esfinteriana adecuada) o amputación abdominoperineal. Vigilancia post-resección: colonoscopia a 6 meses, luego anualmente por 5 años. Si hay evidencia de invasión submucosa, tratamiento quirúrgico definitivo es mandatorio.