Definición
Non-Hodgkin lymphoma, unspecified, in remission. Código ICD-10-CM: C85.9A. Fuente oficial: NIH Clinical Tables.
Cuadro clínico
El linfoma no Hodgkin (LNH) en remisión representa control de la enfermedad tras tratamiento. Los síntomas previos incluyen linfadenopatía generalizada, esplenomegalia, hepatomegalia, fiebre, sudoración nocturna y pérdida ponderal. En remisión, estos signos regresan. El examen físico puede revelar adenopatías residuales pequeñas o ausentes. Los factores de riesgo incluyen inmunosupresión (VIH, trasplante), infecciones crónicas (EBV, HCV), exposición a radiación, quimioterapia previa y predisposición genética. La edad avanzada aumenta incidencia. El LNH no especificado abarca subtipos diversos (difuso, folicular, marginal, linfoblástico) con pronósticos variables. El estado de remisión requiere confirmación imagenológica y laboratorial periódica.
Diagnóstico
Diagnostico basado en biopsia histopatológica previa con inmunofenotipaje y citogenética. Criterios de remisión: desaparición de enfermedad medible en PET-TC o TC-contraste, normalización de marcadores tumorales (LDH), recuperación hematológica. Clasificación WHO 2016/2022 para subtipificación. En remisión se verifica mediante: TC tóraco-abdómino-pélvica, PET-TC (valor limitado en remisión), hemograma, LDH, valoración clínica. Estudios de médula ósea según subtipo y extensión inicial. Monitoreo de recaída mediante estudios periódicos y síntomas de alarma.
Diagnóstico diferencial
1. Linfoma de Hodgkin en remisión: adenopatías mediastinales y supraclaviculares típicas, células Reed-Sternberg, mejor pronóstico general. 2. Leucemia linfocítica crónica: afecta sangre periférica, evolución indolente, células pequeñas CD5+. 3. Enfermedad de Castleman: linfadenopatía localizada o sistémica, síntomas sistémicos, histología característica con involución folicular. 4. Reacción linfoproliferativa post-infecciosa: remisión tras control infeccioso (EBV, CMV), autolimitada, sin masa residual. 5. Linfadenitis reactiva persistente: respuesta inflamatoria crónica, adenopatías pequeñas, ausencia de atipía citológica.
Tratamiento
Tratamiento 1ª línea previo (quimioterapia ± rituximab según subtipo): esquemas como R-CHOP, R-CVP, bendamustina. En remisión: monitoreo clínico-imagenológico cada 3-6 meses el primer año, luego anualmente. Vigilancia a largo plazo por riesgo de recaída (varía 20-60% según subtipo) y segundas neoplasias. Mantener vigilancia hematológica, bioquímica (LDH), síntomas B. 2ª línea ante recaída: radioterapia local, quimioterapia de rescate (ifosfamida, etopósido, cisplatino), trasplante autólogo de médula ósea, terapias dirigidas (inhibidores de tirosina quinasa, anticuerpos monoclonales). Derivar a oncohematología ante: recaída, toxicidades tardías, transformación histológica, consideración de ensayos clínicos.