Definición
Human herpesvirus 6 infection. Código ICD-10-CM: B10.81. Fuente oficial: NIH Clinical Tables.
Cuadro clínico
HHV-6 causa el exantema súbito (roséola infantil) en lactantes 6-24 meses, con fiebre alta 39-40°C durante 3-5 días seguida de exantema máculo-papular rosado en tronco y cuello tras defervescencia. En inmunodeprimidos (trasplantados, VIH CD4<50) produce encefalitis, hepatitis o neumonitis. Examen físico: linfadenopatía cervical, faringe eritematosa, tímpanos inyectados. Factores de riesgo: edad <2 años, inmunosupresión, trasplante alogénico. Convulsiones febriles en 10-15% de casos con fiebre alta. Complicaciones raras: miocarditis, síndrome de activación macrofágica.
Diagnóstico
Diagnóstico clínico en roséola: fiebre alta seguida de exantema tras defervescencia. Confirmación serológica: IgM anti-HHV-6 (fase aguda) o PCR en sangre/LCR (especialmente en inmunodeprimidos). En encefalitis: PCR en LCR es estándar de referencia. Cultivo viral posible pero lento. No hay criterios diagnósticos específicos formales; se basa en cuadro clínico + estudios virológicos. IgG permite documentar infección previa/latente.
Diagnóstico diferencial
1. Rubéola: exantema coincide con fiebre, adenopatía occipital. 2. Sarampión: pródromo catarral (Koplik), exantema cefálico descendente. 3. Eritema infeccioso (B19): edema facial en mejillas, encaje reticular. 4. Fiebre escarlatina: lengua en fresa, descamación, antecedente faringitis estreptocócica. 5. Reacción adversa medicamentosa: cronología con fármaco, ausencia de pródromo febril, sin linfadenopatía.
Tratamiento
1ª línea en roséola infantil no complicada: tratamiento sintomático (paracetamol/ibuprofeno). Prevención de convulsiones con antipiréticos agresivos. No requiere antivirales en casos leves. En inmunodeprimidos con enfermedad invasiva (encefalitis, hepatitis, neumonitis): ganciclovir IV 5 mg/kg c/12h o foscarnet IV 90 mg/kg c/12h por 14-21 días. Criterios derivación: encefalitis con afectación neurológica, hepatitis grave, inmunodepresión severa, complicaciones sistémicas. Seguimiento pediátrico en roséola típica es suficiente.