Definición
Trachoma, unspecified. Código ICD-10-CM: A71.9. Fuente oficial: NIH Clinical Tables.
Cuadro clínico
El tracoma es una infección crónica de la conjuntiva causada por Chlamydia trachomatis (serovares A, B, Ba, C). Se presenta en dos formas clínicas distintas: tracoma activo (TF/TI) y tracoma cicatricial (TS/TT). En la infancia, el tracoma activo se manifiesta con folículos conjuntivales en el párpado superior, papilas conjuntivales hipertróficas, inflamación conjuntival difusa e infiltrados de Arlt (banda fibrosa horizontal en la porción superior de la córnea). Los pacientes reportan irritación ocular, lagrimeo, fotofobia y secreción mucopurulenta. El examen físico en casos activos muestra conjuntiva inflamada con membranas mucoides, aunque algunos pacientes pueden ser asintomáticos en fases tempranas. El tracoma cicatricial aparece años después en adultos no tratados, presentándose con cicatrices conjuntivales, trichiasis (pestañas invertidas), entropión cicatricial y opacificación corneal progresiva que puede llevar a ceguera. La prevalencia es máxima en poblaciones con acceso limitado a agua, saneamiento e higiene (zonas rurales de África, Oriente Medio, Asia y América Latina). Es más frecuente en menores de 5 años en áreas endémicas. Los factores de riesgo incluyen hacinamiento, higiene deficiente, falta de acceso a agua potable y ausencia de tratamiento oportuno. Las reinfecciones son comunes en áreas endémicas, perpetuando la infección crónica. En mujeres, la descarga genital puede indicar infección sistémica concomitante.
Diagnóstico
El diagnóstico de tracoma se basa en criterios clínicos según la clasificación de la OMS (simplificada: TF, TI, TS, TT). Paso 1: Evaluación clínica directa. En tracoma activo infantil, identificar presencia de 5 o más folículos de >0.5 mm en el párpado superior (TF) o inflamación intensa con vascularización papilar (TI). Paso 2: Confirmación etiológica mediante PCR de Chlamydia trachomatis en hisopado conjuntival (sensibilidad 95-99%), cultivo en células McCoy (bajo costo pero requiere laboratorio especializado) o tests de antígenos directo (menor sensibilidad). Paso 3: Evaluación oftalmológica completa con lámpara de hendidura para descartar cicatrices (TS: ≥1 cicatriz conjuntival), trichiasis (TT: ≥1 pestaña invertida) o panosoftalmitis. Paso 4: En áreas endémicas, seguir protocolos de la OMS-PAHO: fotografía estandarizada (recomendado), examen de prevalencia comunitaria en niños 1-9 años. Paso 5: Tamizaje serológico (anticuerpos anti-Chlamydia) no es diagnóstico sino epidemiológico. No se requieren laboratorios sistémicos de rutina. Para tracoma cicatricial avanzado, evaluación de agudeza visual y presencia de xerosis corneal (complicación). Guidelines: OMS-GET (Global Elimination of Trachoma), recomendaciones de la Academia Americana de Oftalmología.
Diagnóstico diferencial
1. Conjuntivitis alérgica: presenta prurito intenso, edema palpebral, papilas lisas sin folículos, respuesta a antihistamínicos, ausencia de secreción purulenta. 2. Queratoconjuntivitis bacteriana (otros agentes): se presenta acutamente con secreción purulenta abundante, respuesta rápida a antibióticos sistémicos, ausencia de cicatrización crónica. 3. Oftalmía neonatal por Neisseria gonorrhoeae: aparece en primeras 24-72 horas post-parto, edema palpebral masivo, secreción purulenta abundante, no produce cicatrización crónica adulta. 4. Inclusión conjuntival neonatal por Chlamydia: similar al tracoma pero limitada a período neonatal (1-2 semanas), responde a macrólidos, sin progresión a tracoma cicatricial si se trata. 5. Queratomicosis: úlcera corneal indolente, antecedente de trauma, presencia de hipopión, visualización de filamentos en microscopía. 6. Penfigoide de mucosas: cicatrización con pérdida progresiva de epitelio conjuntival, presenta afectación oral/genital, anticuerpos anti-BP180 positivos. 7. Síndrome de Stevens-Johnson / TEN: necrosis epitelial aguda, afectación sistémica cutánea, evolución rápida (no crónica como tracoma). 8. Tracoma por adenovirus o herpes (raro): hiperemia aguda sin folículos característicos, pruebas virales positivas.
Tratamiento
Tratamiento de primera línea según OMS-GET (2024): Antibioterapia sistémica dirigida a Chlamydia trachomatis. Azitromicina 20 mg/kg/dosis única (máximo 1200 mg) en niños y 1200 mg dosis única en adultos, demostrada superioridad respecto a tetraciclinas en áreas endémicas. Alternativa: doxiciclina 100 mg cada 12 h × 7 días en adultos (contraindicado en embarazo, menores de 8 años). La azitromicina reduce reinfección al eliminar reservorio cariovaginal en mujeres. En tracoma activo infantil (TF/TI), administrar a toda la cohorte de edad <5 años en comunidades con prevalencia >5%. Complemento farmacológico en fase activa: ungüento oftálmico de tetraciclina 1% (4 veces/día × 6 semanas) para control sintomático local y reducción de transmisión (aplicable también en neonatos). En tracoma cicatricial (TS/TT), la antibioterapia no revierte cicatrices pero previene progresión. Manejo quirúrgico: indicado en trichiasis (electroepilación, crioterapia o escisión de glándula de Meibomio) e entropión cicatricial (tarsorrafia o keratoplastia penetrante según severidad). Derivación a oftalmología: todos los casos con cicatrización, opacidad corneal, visión deficiente o riesgo de ceguera. Prevención: promoción de higiene facial, acceso a agua potable, educación comunitaria. En coinfección genital (rara en tracoma puro pero documentada), se requiere tratamiento de pareja. No requiere hospitalización; es ambulatorio. Seguimiento: reevaluar a las 4-6 semanas post-tratamiento para confirma negativización PCR si fue positivo inicialmente. En comunidades endémicas, programas WASH (water, sanitation, hygiene) combinados con tratamiento masivo medicinal son estándar según OMS-PAHO.