Definición
El autismo de alto funcionamiento (AAF) fue históricamente una clasificación del autismo para describir a una persona que no presentaba discapacidad intelectual, pero mostraba rasgos autistas, como dificultad en la interacción social y la comunicación. El autismo de alto funcionamiento es un término que se utiliza en algunas ocasiones para referirse a personas autistas que tienen un coeficiente intelectual promedio a alto y necesidades de apoyo bajas. La otra cara de la moneda es el autismo de bajo funcionamiento, que se podría referir a una persona autista cuya vida cotidiana se ve gravemente afectada. El término se aplicaba a menudo a personas autistas verbales con al menos una inteligencia promedio. Sin embargo, muchos en las comunidades médica y autista han pedido dejar de usar el término, considerándolo simplista y poco representativo de las dificultades que enfrentan algunas personas autistas.
El AAF nunca ha sido incluido en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría ni en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) de la Organización Mundial de la Salud, las dos principales guías de clasificación y diagnóstico para condiciones psiquiátricas.
El DSM-5-TR clasifica el autismo en tres niveles según las necesidades de apoyo. El nivel 1 de autismo tiene las menores necesidades de apoyo y corresponde más cercanamente al identificador de "alto funcionamiento".
## Caracterización
El término "autismo de alto funcionamiento" se usaba de manera similar al síndrome de Asperger, otra clasificación obsoleta. La característica definitoria reconocida por los psicólogos era un retraso significativo en el desarrollo del habla y las habilidades lingüísticas tempranas, antes de los tres años. El término síndrome de Asperger típicamente excluía un retraso general del lenguaje.
Otras diferencias señaladas en las características del autismo de alto funcionamiento y el síndrome de Asperger incluían las siguientes:
Menor capacidad de razonamiento verbal.
Mejores habilidades visuales/espaciales (ser excepcionalmente talentoso artísticamente) Menor desviación en la locomoción (por ejemplo, torpeza).
Problemas para funcionar de manera independiente.
Curiosidad e interés por muchas cosas diferentes.
Dificultad para saber lo que sienten otras personas (ojo, no confundir con 0 empatía, que las personas autistas si tienen empatía aunque la expresen de manera diferente)
Proporción hombre-mujer (4:1) mucho menor
El AAF no es un diagnóstico reconocido por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría ni por la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, el AAF se usaba previamente en entornos clínicos para describir casos de trastorno del espectro autista donde los indicadores sugerían un coeficiente intelectual (CI) de 70 o mayor.
## = Comorbilidades =
Con la notable excepción de las discapacidades intelectuales, que no formaban parte del AAF, las comorbilidades encontradas en poblaciones con AAF reflejaban las encontradas en el autismo. (Entre el 40 y el 55% de las personas con autismo también tienen una discapacidad intelectual). Estudios que examinaron específicamente el AAF han analizado la ansiedad, el trastorno bipolar, el síndrome de Tourette, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Tanto el AAF como el TOC presentan anormalidades asociadas con la serotonina.
## = Comportamiento =
Un estudio de 2012 señaló que los "trastornos de AAF están sobrerrepresentados en la población criminal en comparación con la población general", aunque se necesita más investigación en esta área.
## = Síntomas y señales del autismo de alto funcionamiento =
Los criterios básicos para diagnosticar el autismo son los mismos, independientemente de que se considere que una persona tiene autismo de alto funcionamiento o no. Para recibir un diagnóstico de autismo, un niño debe cumplir ciertos criterios de comportamiento. Estos se dividen en dos categorías: comunicación social y comportamientos restringidos o repetitivos.
Las señales de diferencias en la comunicación social incluyen:
En niños pequeños (menores de 3 años)
No responder a su propio nombre.
No mostrar interés en dar, compartir o señalar objetos que le interesan.
Tener aversión a las muestras de afecto.
Preferir jugar a solas.
En niños mayores
Tener dificultad para mantener una conversación recíproca o que funciona en ambos sentidos.
No establecer contacto visual.
Tener dificultad para interpretar el lenguaje corporal de las demás personas.
En niños mayores
Tener dificultad para mantener una conversación recíproca o que funciona en ambos sentidos.
No establecer contacto visual.
Tener dificultad para interpretar el lenguaje corporal de las demás personas.
Tener dificultad para reconocer las emociones de las demás personas, responder a situaciones sociales y comprender las relaciones sociales.
Tener aversión a las muestras de afecto.
Preferir jugar a solas.
Los niños con comportamientos restringidos o repetitivos insisten en realizar ciertas acciones y rituales y puede que se obsesionen con detalles insignificantes hasta el punto de distraerse. Además, puede que:
Se alteren por cambios menores en la rutina diaria.
Alineen, clasifiquen u organicen juguetes u objetos en lugar de jugar con ellos.
Muestren un interés obsesivo por un tema u objeto específico.
Tengan sensibilidades sensoriales inusuales.
## Lecturas complementarias
Ami Klin (mayo de 2016). «Autism and Asperger syndrome: an overview». Revista Brasileira de Psiquiatria (en inglés).
Robison, John Elder (2007). Look Me in the Eye: My Life with Asperger's. Three Rivers Press. ISBN 978-0-307-39598-6.
---
*Este artículo está basado íntegramente en "Autismo de alto funcionamiento" de Wikipedia en español, disponible en https://es.wikipedia.org/wiki/Autismo_de_alto_funcionamiento bajo licencia CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/). Recuperado por Figueredo Med el 2026-05-03. Revisión Wikipedia 172113538.*